Ya lo dicen: después de un período de vacaciones aumenta el número de divorcios y separaciones. Lo dicen las estadísticas, y si bien el mes de septiembre es el que concentra la punta más alta de las separaciones, el mes de enero le sigue de cerca. Muchas parejas esperan pasar la Navidad sin remover las aguas para después empezar con los trámites de la separación. Año nuevo, vida nueva.
Si has llegado a este punto y tienes claro que tu matrimonio no tiene futuro pero no sabes cómo dar los primeros pasos hacia la separación, te damos las claves para enfocarlo. ¿Hay dos formas muy distintas de hacer frente a una situación de este tipo, entonces, cómo separarse y/o divorciarse? Con parejas que no son capaces de dejar a un lado sus diferencias no queda más remedio que ir al divorcio contencioso, pero para aquellos que buscan una forma más sencilla y menos traumática de romper la relación, la opción más adecuada es el divorcio o separación de mutuo acuerdo o divorcio expreso.


¿Cómo se hace?
La ley establece que en los procedimientos de divorcio de mutuo acuerdo las partes podrán tener cada una de ellas su abogado y procurador o compartir un mismo abogado y procurador, lo que hace que el proceso sea más económico. Ante una situación de este tipo, es importante que los afectados estén dispuestos a negociar. El abogado redactará un convenio regulador en el que se reflejarán los acuerdos que se hayan pactado.
Una vez el documento esté redactado, debe estar firmado por ambas partes. A continuación, el procurador presentará en los juzgados la demanda de divorcio acompañada del convenio para que el juez lo apruebe. Si existen menores de edad, el convenio será revisado también por el Ministerio Fiscal para verificar que estén protegidos sus derechos.
El convenio no es para siempre, las medidas acordadas pueden modificarse cuando exista un cambio sustancial en las circunstancias que justifique cambios en las medidas que se adoptaron inicialmente. En estos casos, habrá que volver a pasar de nuevo por un proceso de negociación y presentar la nueva propuesta ante el juez para que valore si debe aprobarla.
En cualquier caso, siempre recomendamos un divorcio amistoso, vale la pena llegar a un acuerdo, lo agradecerá su salud mental y su economía. En caso de que no sea posible, nuestros abogados también podrán asesorarle sobre el divorcio contención. Contacta con nosotros aquí.