En 2026 el Gobierno de España ha aprobado un anteproyecto de Ley Orgánica de reforma del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, con el objetivo de adaptar una normativa vigente desde 1982 a la realidad digital actual y, especialmente, al uso creciente de la inteligencia artificial (IA).
Esta reforma pretende dar respuesta jurídica a fenómenos cada vez más frecuentes como los deepfakes, la difusión masiva de contenidos manipulados y el uso no consentido de la imagen o la voz de las personas en entornos digitales.
¿Por qué era necesaria esta reforma?
El desarrollo tecnológico ha hecho posible crear imágenes, vídeos y audios falsos extremadamente realistas que pueden suplantar la identidad de una persona. Estas prácticas, cuando se utilizan sin consentimiento, pueden provocar:
Daños graves a la reputación personal o profesional
Vulneraciones de la intimidad
Casos de difamación, extorsión o acoso digital
Hasta ahora, la legislación existente no regulaba de forma expresa muchas de estas situaciones, obligando a los tribunales a hacer interpretaciones extensivas de normas pensadas para un contexto analógico. La reforma busca ofrecer mayor seguridad jurídica y una protección más eficaz de los derechos fundamentales.
Principales novedades de la reforma
1️⃣ Uso de inteligencia artificial sin consentimiento
La nueva norma considera intromisión ilegítima la utilización de la imagen o la voz de una persona —ya sea real o generada mediante IA— sin su consentimiento expreso, especialmente cuando se destina a fines comerciales, publicitarios o que puedan perjudicar su reputación.
Esto incluye la creación y difusión de deepfakes que puedan inducir a error sobre la identidad o comportamiento de una persona.
2️⃣ El consentimiento debe ser claro y específico
El hecho de que una imagen o vídeo esté publicado en redes sociales no implica autorización para su reutilización, modificación o explotación por terceros. La reforma refuerza la necesidad de contar con un consentimiento expreso, informado y verificable.
3️⃣ Protección reforzada de menores
El anteproyecto fija los 16 años como edad mínima para que una persona pueda consentir válidamente el uso de su propia imagen en entornos digitales, reforzando la protección frente a usos indebidos, manipulaciones o explotación de contenidos de menores.
4️⃣ Nuevos criterios para indemnizaciones
Se introducen criterios más claros para calcular las indemnizaciones por daño moral, teniendo en cuenta aspectos como:
El alcance de la difusión
La duración en el tiempo
El impacto reputacional o psicológico causado a la víctima
Esto facilitará una mayor coherencia en las resoluciones judiciales.
5️⃣ Equilibrio con la libertad de expresión
La reforma no elimina la libertad de expresión o de información. Se contemplan excepciones para usos informativos, artísticos, satíricos o de interés público, especialmente cuando afecten a personajes públicos, siempre que se indique de forma clara el uso de tecnologías de IA y no exista ánimo de engaño o perjuicio injustificado.
Impacto práctico de la reforma
Esta actualización legislativa tendrá efectos directos en distintos ámbitos:
Ciudadanos y particulares: mayor protección frente a usos no autorizados de su imagen o voz.
Empresas y profesionales: especial atención en campañas de marketing, publicidad y comunicación digital, donde será imprescindible verificar consentimientos.
Creadores de contenido y medios: necesidad de identificar claramente los contenidos generados o modificados con IA.
Profesionales del derecho: nuevas vías de reclamación y defensa en casos de vulneración del honor, la intimidad o la imagen.
Conclusión
La reforma del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen supone un paso decisivo para adaptar la protección de los derechos fundamentales a la realidad digital actual. En un contexto donde la frontera entre lo real y lo generado artificialmente es cada vez más difusa, esta normativa busca proteger la dignidad de las personas sin renunciar a la libertad de expresión ni a la innovación tecnológica.
Desde Galán Advocats, recomendamos mantenerse informado y asesorarse adecuadamente para evitar riesgos legales y garantizar el cumplimiento de la nueva regulación.